El Día Internacional de la Fraternidad Humana

El Delegado de la Comisión Islámica de España en Extremadura, Adel Najjar y el delegado episcopal para el diálogo interreligioso de la Iglesia de Mérida-Badajoz, José Moreno celebraron juntos el día de la Fraternidad humana, declarado el día 4 de febrero por Naciones Unidas. Firmaron un manifiesto, deseando que sus comunidades sepan vivir en armonía y unidad, desde una verdadera fraternidad universal.

“Nosotros queremos unirnos y manifestar nuestra alegría y paz en este día de la fraternidad universal y señalar aquellos aspectos que consideramos de especial importancia para nuestro diálogo interreligioso en Extremadura. Comulgamos en cuestiones fundamentales, como que la fe lleva al creyente a ver en el otro a un hermano que debe sostener y amar. Por la fe religiosa, el creyente -musulmán y cristiano- está llamado a expresar esta fraternidad humana, protegiendo la creación y todo el universo y ayudando a todas las personas, especialmente las más necesitadas y pobres. Por eso no podemos separarnos ante el deseo de la fraternidad humana, al revés, hemos de unirnos en voluntad buena y leal, para trabajar juntos y educar a nuestros hijos en una cultura del respeto recíproco y de la ayuda mutua. Por eso trabajamos ya en Badajoz y en Extremadura por un diálogo fraterno y sincero. Esta verdad fundamental de espiritualidad profunda y común de la humanidad y de nuestras religiones se hace hoy más necesaria que nunca en el momento de pandemia y sufrimiento que está toda la humanidad.

“Sentimos que hemos de trabajar juntos para difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz. Somos conscientes de que el primer y más importante objetivo de las religiones es el de creer en Dios, honrarlo y llamar a todos los hombres a creer que este universo depende de un Dios que lo gobierna, es el Creador que nos ha plasmado con su sabiduría divina y nos ha concedido el don de la vida para conservarlo. Consideramos que hoy necesitamos de una alianza de fraternidad universal frente a esta pandemia que nos llama a todos a recuperar un modo de vida más natural y humano. Consideramos que la humanidad necesita desarrollar su capacidad espiritual para poder caminar en el orden de la paz, de la justicia, de la defensa de los derechos humanos. Las religiones son instrumentos de dicha espiritualidad y debemos cuidarlas y promoverlas en su verdadero sentido y espíritu de bondad y de amor. Creemos que, aunque hemos avanzado con un progreso de bienestar y cuidados, se está dando al mismo tiempo un deterioro de la ética, que condiciona la acción internacional, y un debilitamiento de los valores espirituales y del sentido de responsabilidad, tan necesarios y esenciales en el momento que estamos viviendo crisis pandemia, reflejo de una crisis más profunda que cuestiona nuestros modos de vivir y relacionarnos. “

Enlace video:
https://www.youtube.com/watch?v=dRv0yD9XzmU

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *